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Ventanas inteligentes: funcionamiento al servicio de la eficiencia

Ventanas inteligentes: funcionamiento al servicio de la eficiencia

Las cortinas y las persianas pueden tener los días contados

 

 

Hoy nos vamos a centrar en una innovación que amplía las posibilidades para diseñar viviendas cada vez más eficientes desde el punto de vista del consumo energético. ¿Lo habéis averiguado? Son las ventanas inteligentes.

 

Las cortinas y las persianas pueden tener los días contados: en pocos años comenzará el reinado de las ventanas inteligentes que asumirán las funciones propias de ellas e incluso las mejorarán.

 

La tecnología base que consigue oscurecer el cristal está lista desde hace unos años, por ello las investigaciones se han centrado en cómo abaratar los costes de fabricación para que pueda aplicarse tanto en edificios de oficinas como en hogares y comercios.

 

Este tipo de ventanas funciona con un interruptor que, en cuestión de segundos, produce unas reacciones químicas que transforman en opaca la superficie de la ventana.

 

Uno de los grupos pioneros en investigar en este terreno de las ventanas inteligentes es The Berkeley Lab en Estados Unidos, un colectivo de científicos que en 2012 presentó sus primeras aproximaciones al mundo de las ventanas inteligentes. Lo hicieron gracias al desarrollo de un nuevo material capaz de regular la luz y el calor que atraviesa la ventana y que permite tres opciones:

 

  • Modo verano: la ventana deja pasar toda la luz y bloquea el calor. En este caso mejora la eficacia de cortinas y persianas, pues permite prescindir de la luz eléctrica en las estancias cuando la incidencia del sol es mayor.
    Permite un uso más eficiente del aire acondicionado
  • Modo siesta/amanecer: bloquea tanto la luz y como el calor. 
  • Modo invierno: deja pasar la luz y el calor contribuyendo a calentar las viviendas, lo que se traduce asimismo en una utilización más racional de la calefacción.

 

Recientemente en la Universidad de Princeton se ha presentado un nuevo tipo de ventana inteligente fabricada a partir de una placa solar transparente. Con ello se consigue que, además de regular la entrada de luz y calor, la ventana sea autónoma energéticamente. Según los estudios realizados este tipo de cerramientos podrían abaratar hasta en un 40% la factura eléctrica de un edificio.

 

Las ventanas inteligentes son uno de los componentes clave para mejorar la eficiencia energética de las casas del futuro, reducir el consumo de energía, ahorrar costes y aprovechar al máximo los recursos renovables para lograr confort en nuestros hogares, centros de trabajo y de ocio.